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El cultivo de azafrán

Los bulbos del crocus sativus de nuestro vivero se pueden plantar desde mediados de agosto hasta fines de septiembre, para así asegurarse de obtener buenos resultados.
Para comenzar tu propia plantación necesitarás suelo calcáreo, rico en humus y bien drenado.
El valor del pH del suelo debe ser entre 6 y 8.

También es muy importante que nunca antes se haya cultivado en esta tierra algún tipo de especie de bulbo de flor de la misma familia que el crocus sativus, como el Iridaceae. De esta forma se evita que los bulbos se enfermen con posibles patógenos residuales, hongos, bacterias y nematodos.
Incluso, es mejor cultivar los bulbos en un pedazo de tierra donde nunca antes se haya plantado cualquier tipo de bulbo o de tubérculos.

Los bulbos se pueden plantar de diferentes formas. La forma en que lo puedas hacer dependerá de la capacidad humedad-permeable del suelo. Si la tierra donde plantarás el bulbo sufrirá charcos de lluvia durante mucho tiempo, la capacidad humedad-permeable será peor, que si las lluvias se hubiesen secado luego de una hora.

Por lo general, la plantación de bulbos se suele dar por un “sistema de hileras”. Esto significa que primero se excavará un hueco de 10 a 15 cm de profundidad a lo largo de una línea recta. El largo del huego dependerá de la cantidad de bulbos disponibles y del tamaño de la porción de tierra con la que cuentes. Una vez que se ha excavado el hueco, podrás colocar el bulbo dentro del hueco con su penacho hacia arriba.

Plant instruction "seedbed system"

La distancia entre los bulbos dependerá del tamaño de estos, dato que les brindaré luego.
Respecto de la distancia entre las filas, puedes colocar cada una a 15 cm.

Si has plantado la primera fila, desliza la línea a 15 cm a un costado y excava el siguiente hueco a lo largo de la línea; con el suelo que viene del segundo hueco podrás cubrir el primero.

Al momento que hayas plantado cuatro hileras, sería una gran idea dejar un camino de unos 25 cm de ancho entre la cuarta y la quinta hilera, para que sea más fácil trabajar entre los bulbos, poder desherbar, y por supuesto, la cosecha del azafrán. Puedes hacer este tipo de camino cada 4 hileras de plantación.

Si la capacidad humedad-permeable del suelo no es tan buena, será mejor excavar los caminos a unos 15 a 20 cm de profundidad, para que los caminos se puedan usar para drenar el agua de lluvia.

En cambio, si la capacidad es mala, te recomiendo que mantengas un camino profundo de 15 a 20 cm cada dos hileras.

Como mencioné anteriormente, la distancia entre los bulbos dependerá de su tamaño, pero también si los dejarás en la tierra durante muchos años, o si los retirarás de forma anual.

En el cultivo comercial del azafrán, los bulbos del crocus sativus permanecen en la tierra durante unos 5 años, período que luego conllevará otra excavación. La producción del azafrán por lo general se da al segundo año, luego permanece estable hasta el cuarto año y luego decrece. Es verdad que en los países donde el cultivo comercial del azafrán se ha concentrado, el clima asegura que durante el verano los bulbos obtendrán la calidez necesaria en la tierra, para así poder hacer crecer su flor para la siguiente temporada. En los países donde el verano es más “frío”, se recomienda altamente dejar los bulbos en el suelo durante dos años seguidos y luego quitarlos de la tierra. Luego de esto, los conservas en un lugar seco a una temperatura de unos 23 grados Celsius hasta que los vuelvas a plantar en la tierra.

Si decides retirar los bulbos cada dos años, un espacio de entre unos 5 a 10 cm entre los bulbos será suficiente; pero si deseas dejarlos en la tierra por más tiempo, necesitarás una distancia de plantación de entre 10 a 20 cm. Cada año las plantas se expandirán de forma considerable, y esto hace que luego de cada año, la distancia entre las plantas se vea reducida.

Aquí, por supuesto, aplica el concepto del espacio pequeños para los bulbos de menor tamaño, y una distancia mayor para aquellos de gran tamaño.

Si plantas los bulbos en un área donde viven muchos ratones, ratas y otros roedores; se aconseja cubrir los bulbos luego de haber realizado la plantación. Puedes usar una red para que los roedores no tengan acceso a comerse los bulbos. Los que pertenecen a crocus sativus son una delicia para este tipo de animal.

En el primer año luego de haber plantado crocus sativus, el florecimiento será entre fines de octubre y mediados de noviembre. Los bulbos de tamaño 9/10 darán un promedio de 1,5 flores en el primer año, los de tamaño 8/9 un promedio de una flor y por último aquellos de tamaño 7/8 tendrán un promedio de florecimiento del 20% y es por esto que son más aptos para una cosecha multianual. El tiempo del florecimiento exacto depende principalmente de cuándo se planta el bulbo y las condiciones climáticas que se den luego.

Crocus Sativus crop covered with ice

En el curso del otoño y del invierno, los bulbos de los crocos darán hojas verdes de la apariencia de césped, que llegarán a un largo de unos 30 cm en primavera. La planta también será verde durante el invierno y podrá tolerar heladas de hasta -10 grados Centígrados. Puede resultar muy sabio cubrir el cultivo con una tela de vellón o algún tipo de paja si la helada persistiera, ya que el viento frío y helado puede secar las hojas y hacer que estas terminen muriendo. Si el cultivo, durante el período de helada, estará cubierto con un manto de nieve, esto será perfecto. La nieve es el mejor material cobertor que puedes desear para un invierno severo, ya que hace que los bulbos no se congelen en la tierra y mantiene el cultivo lo suficientemente húmedo para que no se congele hasta la muerte.

Durante la primavera, cuando el tiempo comienza a volverse más cálido, puedes fertilizar el cultivo con algún fertilizante orgánico. Dependerá un tanto en el tipo de suelo y el contenido de éste si debes usar mucho o poco fertilizante.

Durante el crecimiento, el crocus sativus no tiene que ser irrigado; sólo en caso de sequía extrema, un poco de agua serpia un excelente regalo. Es recomendable realizar este pequeño riego durante la noche o bien temprano por la mañana.

En el curso de mayo o junio, según el clima del área de la plantación, las hojas del croco comenzarán a volverse amarillas y finalmente marrones. Una vez que las hojas se hayan secado del todo y que ya puedas quitarlas de la tierra, los bulbos estarán listos para ser excavados.

Si deseas dejar los bulbos en la tierra por varios años, es mejor quitar todas las hojas atrofiadas, para que sea más fácil desherbar. Siempre y cuando los bulbos estén en la “etapa de descanso”, la tierra puede mantenerse libre de hierbas por medio de azadas. Otra técnica utilizada es la quema de hierbas con gas.

 

Durante el cultivo será mejor quitar todas las hierbas a mano. Es particularmente necesario controlar las conocidas “raíces de hierbas”, para que no exista posibilidad alguna de que se multipliquen durante la plantación. Estas raíces son difíciles de controlar, ya que tienen un sistema complejo difícil de quitar, a medida que la planta continúa expandiéndose a lo largo del suelo.

 

¡La cosecha del azafrán!

Es mejor desplumar toda la flor apenas se abra. Luego de que hayas recogido todas las flores, las puedes esparcir en una bandeja, o por ejemplo, en una mesa. Luego, debes tomar una flor y con cuidado quitar los tres estigmas rojos. La mayoría de los pistilos estarán pegados a sus terminaciones. Ya que el mejor azafrán se obtiene de la parte roja de los pistilos, puedes recoger toda estas partes en un plato. Cuando lo hayas realizado con todos los pistilos estarás listo para comenzar con el secado. Si deseas hacer esto de forma tradicional, puedes esparcir los pistilos en una red bien densa y luego tostarlos a fuego lento hasta que los pistilos estén lo suficientemente secos.

Una forma más moderna de secar los pistilos es tostarlos en un horno de cocina. Esparces los pistilos de forma proporcional en una rejilla de horno cubierta con papel para hornear. Luego debes colocar la rejilla a la mitad del horno y dejar que los pistilos se sequen a una temperatura aproximada de 90 grados centígrados. Estate atento para ver si los pistilos están lo suficientemente secos, ya que si permanecen demasiado tiempo en el horno, la calidad del azafrán disminuirá. Una vez que los pistilos ya no se encuentren pegados los unos a los otros y cuando se hayan secado bien, puedes quitarlos del horno. Este proceso llevará entre 10 a 12 minutos, según la cantidad de pistilos que seques a la vez. Los pistilos secos ya tendrán la apariencia del azafrán, pero para hacer el azafrán real, los pistilos secos deben permanecer almacenados durante un mes en un contenedor hermético y en un lugar oscuro. Luego de este período de tiempo abrirás el paquete y el aroma del azafrán se esparcirá por toda la cocina y sabrás que está listo para usar.


Corm sizes